Empieza por cómo vas a utilizar la casa

Antes de elegir un acabado, piensa qué papel tendrá la cocina en tu vivienda. ¿Será tu residencia habitual, una segunda casa o una propiedad para alquiler? ¿Cocinarás todos los días o sobre todo cuando recibas visitas? ¿Necesitas guardar una compra grande o prefieres comprar a menudo?

Estas respuestas ayudan a repartir el presupuesto entre almacenaje, superficie de trabajo, electrodomésticos y materiales. Una foto bonita puede ser el punto de partida; tus hábitos son los que dan dirección al proyecto.

Prepara un pequeño dossier del espacio

No necesitas presentar un proyecto técnico completo para la primera conversación. Envía un plano si lo tienes, fotos desde varias esquinas y algunas referencias que te gusten. Una videollamada desde la vivienda también puede ayudar a entenderla.

  • Planos y medidas iniciales: ancho, largo, altura y posición de puertas y ventanas.
  • Fotos del estado actual: incluye paredes, techo, suelo y encuentros con el salón.
  • Instalaciones conocidas: señala agua, desagüe, enchufes y salida de extracción, si puedes identificarlos.
  • Prioridades: presupuesto orientativo, estilo, electrodomésticos que quieras conservar y fecha deseada.

Las medidas que envías sirven para estudiar posibilidades. Antes de hacer un pedido, deben verificarse las dimensiones y los detalles que afectan al montaje.

Utiliza el 3D para tomar decisiones concretas

El diseño 3D permite conversar sobre la distribución sin depender de una visita presencial en cada fase. Podemos comparar una cocina abierta con otra más recogida, estudiar una isla o revisar dónde quedan los elementos de uso diario.

Cuando revises la propuesta, no mires solo los colores. Pregunta dónde prepararás la comida, cómo abrirán los cajones, dónde irá la basura y qué verás desde el salón. Guarda los comentarios en una lista para que cada revisión tenga un objetivo claro.

Las imágenes ayudan a visualizar. Los acabados definitivos se eligen con muestras y documentación del producto: el color de una pantalla puede variar.

Acordad quién puede acceder a la vivienda

Si no vas a viajar durante el proyecto, conviene identificar a una persona que pueda abrir la casa para la medición, la entrega o la instalación. Puede ser tu representante, un profesional de la reforma o alguien de confianza, según lo que acordéis.

También es útil aclarar quién autoriza cambios y por qué canal. Un resumen escrito de distribución, productos, presupuesto y alcance evita que una decisión importante quede repartida entre conversaciones sueltas.

Define los pasos antes del pedido

Antes de confirmar, revisa qué incluye la propuesta, qué trabajos quedan fuera, los productos seleccionados, las condiciones de pago y la previsión de entrega. Si hay una reforma, coordina la disponibilidad de la cocina con el estado del espacio.

En COSTAHAUS podemos empezar por una conversación en español o inglés, revisar tu información y acordar cómo continuar. El diseño online y las visitas a la vivienda se combinan según lo que necesita tu proyecto.